{"id":19486,"date":"2025-11-19T19:16:33","date_gmt":"2025-11-19T18:16:33","guid":{"rendered":"https:\/\/fundaciosentitcomu.cat\/es\/?page_id=19486"},"modified":"2025-11-24T22:08:20","modified_gmt":"2025-11-24T21:08:20","slug":"la-huella-del-psuc-el-partido-del-antifranquismo-y-la-democracia","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/fundaciosentitcomu.cat\/es\/la-publica-digital\/la-huella-del-psuc-el-partido-del-antifranquismo-y-la-democracia\/","title":{"rendered":"La huella del PSUC, el partido del antifranquismo y la democracia"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"wp-block-post-title\">La huella del PSUC, el partido del antifranquismo y la democracia<\/h1>\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Joan Busquet<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablar del franquismo y de la transici\u00f3n en Catalu\u00f1a es hablar del PSUC. El partido naci\u00f3 en julio de 1936, pocos d\u00edas despu\u00e9s del golpe de Estado de los militares sublevados, que aceler\u00f3 el proceso de convergencia formal de la Uni\u00f3 Socialista de Catalunya, el Partit Comunista Catal\u00e0, el Partit Catal\u00e0 Proletari y la Federaci\u00f3n Catalana del PSOE. La nueva fuerza pol\u00edtica sellaba la unidad de acci\u00f3n de buena parte de la izquierda socialista, comunista y catalanista en defensa de la Rep\u00fablica. Este esp\u00edritu de unidad republicana, inscrito en su ADN, facilitar\u00eda que el PSUC sobreviviera, en los primeros a\u00f1os del franquismo, a la dur\u00edsima represi\u00f3n del r\u00e9gimen, que conden\u00f3 a las dem\u00e1s organizaciones pol\u00edticas y sociales democr\u00e1ticas al silencio o a la desaparici\u00f3n en el interior del pa\u00eds. Ni los asesinatos indiscriminados y los fusilamientos de cientos de militantes sometidos a consejos de guerra sumar\u00edsimos, ni el exilio y la reclusi\u00f3n en campos de concentraci\u00f3n de miles de afiliados en los a\u00f1os 40, ni posteriormente las condenas a muerte y ejecuciones de decenas de dirigentes hasta bien entrada la d\u00e9cada de los 50, impidieron que el partido resistiera primero el proceso de violencia f\u00edsica, econ\u00f3mica, pol\u00edtica y cultural de la dictadura y consiguiera m\u00e1s tarde convertirse en la fuerza de referencia en la lucha por la democracia: el partido del antifranquismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fiel al esp\u00edritu unitario que hab\u00eda determinado su nacimiento, ya en 1956 el PSUC renunci\u00f3 a la resistencia y a las acciones civiles armadas y abraz\u00f3, como el PCE, la pol\u00edtica de reconciliaci\u00f3n que pon\u00eda el acento en la necesidad de la lucha pac\u00edfica y de masas y en las alianzas con todas las fuerzas partidarias de la libertad. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, la organizaci\u00f3n, que hab\u00eda asumido incondicionalmente las orientaciones de los dirigentes sovi\u00e9ticos \u2014primero con entusiasmo y luego, sucesivamente, con discreci\u00f3n y en silencio\u2014, empez\u00f3 a distanciarse de ellas. Y en 1968, cuando la URSS invadi\u00f3 Checoslovaquia, la matriz comunista, que hasta entonces hab\u00eda sido un activo, se convirti\u00f3 en un lastre y el partido empez\u00f3 a asumir la necesidad de romper pol\u00edtica y emocionalmente con el cord\u00f3n umbilical simb\u00f3lico que lo un\u00eda al comunismo doctrinario. Fue el preludio de su adscripci\u00f3n sin reservas, diez a\u00f1os despu\u00e9s, al proyecto eurocomunista, que propugnaba la conquista de una sociedad justa e igualitaria por v\u00edas exclusivamente democr\u00e1ticas, con espacios de entendimiento que garantizaran no s\u00f3lo el apoyo, sino tambi\u00e9n la participaci\u00f3n activa de las mayor\u00edas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el mismo esp\u00edritu, el PSUC impuls\u00f3 los incipientes movimientos obrero y estudiantil, as\u00ed como las acciones colectivas en defensa de unas condiciones de vida dignas en barrios, pueblos y ciudades, y se convirti\u00f3 en la fuerza central de las clases populares. Paralelamente, fue determinante en la creaci\u00f3n de organismos unitarios de la oposici\u00f3n al franquismo, como la Coordinadora de Fuerzas Pol\u00edticas (1969) y, sobre todo, la Asamblea de Catalu\u00f1a (1971), el organismo que agrup\u00f3 partidos y movimientos sociales bajo el lema <em>Libertad, amnist\u00eda, Estatuto de autonom\u00eda<\/em>, que reun\u00eda la exigencia de democracia y la aplicaci\u00f3n del principio de autodeterminaci\u00f3n y que se convirti\u00f3 en un clamor que llev\u00f3 a cientos de miles de personas a las calles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los valores de la democracia, del republicanismo y de la libertad de los pueblos hicieron del PSUC la fuerza m\u00e1s firme en la apuesta por un Estado federal plurinacional, muy lejos del universo quim\u00e9rico de los partidarios de un proyecto nacional excluyente<\/strong> que consideraban \u2014y consideran a\u00fan hoy\u2014 que lo que determina los marcos nacionales, los espacios de pertenencia, son los territorios m\u00edticos e inmutables, no la gente que los habita, como si el futuro fuera el pasado y el origen fuera el fin. De hecho, una de las grandes aportaciones del partido, ya bien entrada la democracia y en coherencia con su trayectoria desde su fundaci\u00f3n, fue la formulaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica cotidiana del catalanismo popular. Hoy ya es casi un axioma que Catalu\u00f1a es un solo pueblo, sean cuales sean los or\u00edgenes y las lenguas empleadas por las personas que viven en ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El PSUC ten\u00eda los pies en la tierra. Entre la charlataner\u00eda quejumbrosa y los silencios ruidosos de otras fuerzas pol\u00edticas, se centraba en las necesidades de las personas, en la vida y en los cuidados necesarios para sostenerla: los servicios p\u00fablicos, la sanidad, la educaci\u00f3n, la vivienda y el acceso universal al conocimiento y la cultura, y un sistema fiscal y de pensiones justo. Es decir, protecci\u00f3n social, trabajo, formaci\u00f3n y futuro. Y tambi\u00e9n, aunque de manera m\u00e1s modesta, en dos cuestiones que en el futuro acabar\u00edan siendo centrales para la izquierda transformadora. Por un lado, la exigencia de una pol\u00edtica econ\u00f3mica respetuosa con el medio ambiente que no se limitara a pintar de verde el edificio gris del capitalismo; y por otro, la denuncia de las discriminaciones que sufr\u00edan las mujeres y las formas patriarcales de poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dirigentes del PSUC eran conscientes de que los partidos pol\u00edticos no pueden tener respuestas para todo, que no pueden comportarse como depositarios de supuestas verdades inmutables, que deben renunciar a la pureza autocomplaciente y a la virginidad est\u00e9ril de quienes nunca se ensucian las manos en nombre de los ideales. <strong>Sab\u00edan que las respuestas a muchas de las grandes cuestiones est\u00e1n en manos de la sociedad, no de las formaciones pol\u00edticas; que la principal funci\u00f3n de los partidos es sostener unas ideas y fomentar y canalizar las aspiraciones de los diferentes sectores por las v\u00edas institucionales,<\/strong> y que para evitar la dispersi\u00f3n y la descomposici\u00f3n sociales hacen falta organizaciones y movimientos s\u00f3lidos que ofrezcan seguridad y protecci\u00f3n a los distintos colectivos. Procuraban no perder nunca de vista la correlaci\u00f3n de fuerzas y actuaban pensando que los cambios reales exigen paciencia, optimismo y confianza, y que liderar significa incluir, competir cooperando, y que es preferible colaborar con aliados dif\u00edciles que combatir enemigos f\u00e1ciles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El PSUC, que ya hab\u00eda impulsado en 1940 programas en catal\u00e1n en Radio Espa\u00f1a Independiente y no ignoraba la trascendencia de la comunicaci\u00f3n, no dej\u00f3 nunca de difundir, desde 1943, su \u00f3rgano central, la revista <em>Treball<\/em>, y otras publicaciones como <em>Lluita<\/em>, <em>Nous Horitzons<\/em> y <em>Universitat<\/em>. Y al final de la dictadura contaba con 40.000 militantes activos: hombres y mujeres arraigados en las empresas, dirigentes sindicales, estudiantiles y vecinales, campesinos, intelectuales y creadores culturales que hac\u00edan efectiva la alianza de las fuerzas del trabajo y la cultura que el partido propugnaba. <strong>Los militantes hab\u00edan aprendido que era necesario superar la identidad propia para crear espacios sociales m\u00e1s amplios, <\/strong>tanto para defenderse de la opresi\u00f3n como para ir conquistando espacios de libertad y nuevas parcelas de influencia pol\u00edtica, cultural y social.<strong> <\/strong>Y hac\u00edan lo necesario para conocer las necesidades de los diferentes colectivos, para que las propuestas que formulaban llegaran al coraz\u00f3n y los vincularan emocionalmente, conscientes de que los v\u00ednculos emocionales son imprescindibles para asegurar los v\u00ednculos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, sin embargo \u2014dig\u00e1moslo claro\u2014, cuando las cosas ya iban mal dadas,<strong> los dirigentes y los militantes tambi\u00e9n descubrieron con incredulidad la fragilidad con que se quiebran las estructuras m\u00e1s s\u00f3lidas si las burbujas sectarias y autocomplacientes y las pulsiones cainitas acaban atravesando los debates internos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El presente cambia a menudo los colores de un pasado que querr\u00edamos hecho a medida. Por eso, cuando hablamos del PSUC corremos el riesgo de mirarlo con los ojos de hoy y, lo que es peor, con la arrogancia moral y el silencio obstinado de quienes han decidido ignorar sus huellas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Joan Busquet Hablar del franquismo y de la transici\u00f3n en Catalu\u00f1a es hablar del PSUC. 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